El animal más mortal del mundo está en casa

¿Cuál es el animal más mortal del mundo?

Para saber cuál es el animal más mortal del mundo solo tenemos que buscar en nuestro propio hogar.

Todos tenemos tendencia a creer que el animal más mortal del mundo suele ser el típico que nos aterroriza solo con verlo.

Leones, cocodrilos, tiburones, osos y un largo sin fin de bestias terribles que pueblan nuestras más terroríficas pesadillas.

cocodrilo

Nada más lejos de la realidad.

No somos conscientes de que el animal más mortal del mundo y que más muertes causa al cabo del año, se esconde con alevosía y nocturnidad en casi todos los hogares del planeta.

No mires con cara incrédula hacia todos lados, buscando en los rincones oscuros de tu casa, esperando que aparezca de pronto un demonio lleno de colmillos y dispuesto a comerte.

Seguramente, no lo verás venir, ni siquiera te darás cuenta de que te está atacando hasta que sea ¡demasiado tarde!

Estoy hablando del MOSQUITO.

Este incordio de insecto volador y hematófago (la hembra), se estima que causa al cabo del año 700.000 muertes alrededor del mundo.

Su picadura en sí, solo nos produce en la mayoría de los casos, una ligera hinchazón en la zona afectada, con su consiguiente comezón.

El verdadero peligro, lo representan las incontables enfermedades que pueden transmitir al clavarnos su fino estilete para succionar nuestra sangre.

Malaria, dengue, chikungunya, fiebre amarilla, zica y un largo etcétera de enfermedades de las cuales son vectores transmisores.

¡Ojo al dato!

El segundo animal más mortal del mundo que más muertes produce al ser humano es:

¡¡¡El ser humano!!!

Cerca de cuatrocientas mil muertes anuales en todo el mundo.

Después siguen en este ranking de el animal más mortal del mundo: las serpientes, perros, arañas y todas las demás especies potencialmente peligrosas para el hombre.

La serpiente también puede ser el animal más mortal del mundo.

Ya sabes, si un día estás en casa y piensas que te encuentras a salvo… ¡ten cuidado porque el animal más mortal del mundo puede estar en casa!

Hablando de plagas, puedes seguir leyendo este interesante artículo sobre las plagas más comunes que solemos tener en casa.

Control de plagas en casas y negocios

Las altas temperaturas de este verano han sido el mejor aliado para las innumerables plagas que han infestado nuestras viviendas, edificios y calles.

Y cuanto más calor, más plagas, sobre todo cucarachas.

“En poblaciones con temperaturas superiores a los 22 grados existe una alta probabilidad de sufrir la más frecuente de las plagas.

Y por encima de estas temperaturas, las cucarachas duplican con amplitud su reproducción por cada cinco grados adicionales”.

Más de un tercio de las plagas registradas en España durante 2019 se debieron a estos molestos insectos.

Las plagas en viviendas empiezan a ser demasiado frecuentes.

“En los últimos años, debido a la crisis económica y al intento de reducir costes, también se han reducido las intervenciones habituales en gestión de plagas y se han espaciado las operaciones de limpieza y recogida de basuras, así como los tratamientos en redes de alcantarillado en todas las ciudades y municipios”.

Esto, añadido al cambio climático junto con el  incremento de las temperaturas, ha hecho que proliferen más estas especies.

Al año se estima que el sector lleva a cabo ocho millones de intervenciones entre edificios públicos y privados.

Además de problemas para la salud y la higiene ambiental, las plagas pueden causar daños en edificios y estructuras.

Las termitas y carcomas son la segunda plaga más frecuente en España, con una incidencia de casi el 15%. Las primeras pueden llegar a colapsar una construcción llegando inclusive a destruirla.

Termitas atacadas por hormigas

El control de termitas en edificios cuesta al año millones de euros y afecta principalmente a los cascos antiguos de las ciudades y pueblos, tanto a viviendas particulares como a edificios públicos (se estima que un 80% de estos últimos está afectado).

Lee este interesante artículo donde las termitas son atacadas y destruidas por las hormigas.

Las segundas (carcomas) provocan serios daños en muebles, tarimas y estructuras de madera.

Pueden estar hasta 10 años en el interior de una viga alimentándose de ella.

También las palomas son una amenaza real para los inmuebles. Sus excrementos causan manchas permanentes y corrosión prematura de algunas estructuras de metal.

Además, picotean las fachadas y esculturas. Su restauración requiere una importante inversión económica.

Los ratones y la cucaracha alemana podrían ocasionar cortocircuitos con grave riesgo de incendio, tanto en la red eléctrica como en los electrodomésticos de la casa.

Las ratas dañan cableados, bajantes, cámaras de aire y cuartos técnicos.

Estamos detectando un incremento significativo de las plagas de chinches en domicilios particulares, independientemente del estrato social al que pertenezcan, pues no es un problema exclusivo de pobres y mendigos.

¿Cómo distinguir si estamos ante una plaga?

Los rastros de excrementos (en el caso de cucarachas o roedores) o los restos de serrín alrededor de las puertas (si se trata de insectos de la madera), pueden dar algunas pistas muy significativas.

Los excrementos de cucarachas tienen forma de polvo negro, de menos de un milímetro de ancho.

Si se trata de una zona con abundante agua, las cucarachas producirán manchas marrones de forma irregular, junto a un olor característico.

También se puede observar si hay estuches de huevos y pieles (ootecas), ya que mudan de piel entre cinco y ocho veces”.

El 70% de los avisos son de domicilios y el 30% restante es de empresas.

En cualquier caso, la señal más resolutoria es encontrar ejemplares vivos durante el día fuera de sus nidos, porque significa que la presión de población es muy alta.

En cuanto a las hormigas, suelen aparecer en las cocinas. Los nidos tienen el aspecto de pequeños montones de tierra o suciedad.

Hormiga roja

Muchas veces son los propios dueños de las viviendas los que agravan el problema con el uso de remedios caseros, sprays o trampas.

Lo más habitual, y no siempre acertado, es aplicar estos productos sobre los insectos y no sobre el foco del problema.

Además, la gestión de una plaga no se ataca exclusivamente por medios químicos.

«Un tratamiento de un año no evita que la plaga reaparezca al siguiente».

Es más bien el control de los técnicos, que conocen los ciclos biológicos de reproducción de las especies, lo que puede prevenirlas.

La gestión de plagas tiende a centrarse cada vez más en la prevención, en lugar de en los tratamientos de choque.

Los tratamientos pueden durar desde 30 minutos hasta varios días.

O incluso años, según el tipo de plaga.

Exterminar ratas y cucarachas (germánica y americana) en comunidades de vecinos implica entre cuatro y seis servicios al año.

Los ratones y la cucaracha germánica exigen dos tratamientos con un margen de una semana.

Si la infestación es grave, hasta tres.

Los precios son muy variables y dependen del nivel de infestación.

Un servicio contra una plaga de cucaracha alemana en una cocina cuesta entre 80 y 150 euros, según el grado de infestación.